18 oct. 2008

San Lorenzo







La iglesia de San Lorenzo es uno de esos tesoros escondidos que tiene escondidos la ciudad de Sevilla. Eclipsada por la Basílica del Gran Poder, que se encuentra junto a esta Iglesia, es uno de los templos desconocidos del centro de Sevilla. Sito en la plaza homónima al templo, es un templo de 5 naves, que en un principio fue de estilo mudéjar sevillano, pero que las restauraciones posteriores SXVIII y XIX han hecho que esto sea casi imperceptible.
La arquitectura del retablo mayor del templo es obra de Martinez Montañés, aunque las esculturas pertenecen al currículo de Felipe y Francisco Dionisio de Rivas. La arquitectura es de 1632, y las esculturas de entre 1645 y 1652.

La iglesia es hogar de multitud de obras, tanto escultóricas como pictóricas de gran valor artístico de los siglos XVI al XVIII, de diversos autores. La Inmaculada Concepción, de Jacinto Pimentel (1632), los retablos de Francisco de Barahona (1682), o las imágenes en los laterales del Crucificado o la Virgen de Granada (Roque Balduque, 1554) son sólo algunos ejemplos.
Este templo acoge en su feudo algunas cofradías, como son, el Dulce Nombre, que procesiona el Martes Santo, y la Soledad de San Lorenzo, que procesiona el Sábado Santo. En la capilla del Dulce Nombre podemos ver el Cristo del Mayor Dolor (SXVII) y las imágenes titulares de la hermandad, Nuestra señora del Dulce Nombre y Nuestro Padre Jesús ante Anás. Como dato curiosos, esta capilla pertenece a la hermandad del Gran Poder, que ahora se aloja en la Basílica del Gran Poder. La otra capilla cofradiera es la de la Soledad, que en su centro abre una camarilla con la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, y que anteriormente fue lugar para el culto de la Divina Pastora, ahora en el convento de San Antonio de Padua.
Terminamos la visita sin olvidar visitar la capilla sacramental, de finales del SXVIII, y de observar todos y cada uno de los detalles del interior de la Iglesia. Otro dato curioso de esta iglesia es la leyenda de su campanario, la de la mujer emparedada, que cuenta la historia de un albañil al que contrataron para emparedar a una chica, y que recordó el lugar solamente por el sonido de las campanas de la Iglesia de San Lorenzo.
Cúantas horas no habré yo pasado en esa plaza!!! Y mañana os contaré la leyenda,,,
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